PROFETAS CON NUEVO ARDOR MISIONERO: EL ECO DEL XVII CAPÍTULO GENERAL

  • Autor:: Hna. Celia Prado Navarro OpSF
  • Fecha:: 26-04-2025

En sintonía con el caminar de la Iglesia y en el marco del jubileo de la esperanza, el Instituto celebró el XVII Capítulo General del 21-25 de abril de 2025. En ese espacio de gracia, se reflexionó sobre la realidad y la necesidad del discernimiento para responder a la voluntad de Dios con audacia en los desafíos actuales. 

Este itinerario, cuyos frutos maduraron tras un intenso trabajo congregacional, iniciado en febrero de 2024, constituyó  una experiencia profundamente eclesial. Las hermanas capitulares comenzaron disponiendo el corazón mediante ocho días de ejercicios espirituales ignacianos, abriéndose así a la acción y guía del Espíritu Santo.

Del silencio de Nazaret al ardor de los Pequeños Poblados

La reflexión central del Capítulo giró en torno a la línea orientadora: “Revitalizar nuestra experiencia en Nazaret, siendo profetas con nuevo ardor misionero”. A partir del lema: “Operarias con nuevo ardor misionero”, se contempló el misterio de la Sagrada Familia de Nazaret para proyectar la entrega con renovada fuerza en los Pequeños Poblados.

Durante las jornadas de comunión fraterna, se profundizó en la realidad congregacional bajo cuatro dimensiones fundamentales: 

  1. Seguimiento de Jesús
  2. Identidad y Carisma
  3. Misión apostólica
  4. Economía y administración

El discernimiento compartido permitió fundamentar las bases para las nuevas legislaciones, modificaciones al Directorio, acuerdos y determinaciones capitulares.

Un gobierno para la misión

Bajo la luz Espíritu Santo, se llevó a cabo la elección de la Superiora General, encomendando con inmensa gratitud la guía del Instituto a la Hermana Josefina Peña Escalera para un segundo periodo. En este mismo clima de confianza y fraternidad, se eligió a las seis consejeras y a la ecónoma general.

El culmen en la Eucaristía

El acto culminante de este acontecimiento de gracia fue la solemne Eucaristía de clausura, presidida por Monseñor Javier Navarro, Obispo de Zamora. En esta celebración se puso sobre el altar el esfuerzo compartido, los anhelos y el futuro del Instituto, ofreciendo todo con un corazón agradecido.

Con el alma encendida por la mística de Nazaret y bajo la mirada tierna de Jesús, María y José, la congregación acoge este porvenir con total confianza. El deseo profundo es que lo vivido se convierta en una luz constante para cada hermana operaria, permitiéndoles seguir siendo profetas con nuevo ardor misionero en medio de los Pequeños Poblados.