En el marco de las jornadas anuales de formación, el pasado 4 de agosto de 2026 el Instituto celebró la Asamblea General de Pastoral Vocacional, un espacio de encuentro, oración y trabajo coordinado por las Animadoras vocacional generales. Se llevó a cabo en dos sedes: el Noviciado en Jacona y la Casa de Oración Betania en Jicalán.
El encuentro tuvo como propósito central abrir un espacio para la profundización de la propia vocación, analizar la realidad personal y congregacional, y renovar el compromiso de acompañar a las nuevas generaciones desde una escucha activa y una esperanza profética.
Pescadoras en mar abierto, no piscicultoras
La jornada inició con dinámicas de integración, seguidas de un momento de Oración Vocacional. Posteriormente, las hermanas realizaron un ejercicio de introspección para situarse en su "aquí y ahora" vocacional a través de signos representativos y el trabajo en equipos.
Uno de los momentos teológicos más profundos de la reunión fue la lectura de la reflexión congregacional sobre la acción vocacional. En ella se confrontó la tentación de actuar como "piscicultores", quienes gestionan ambientes controlados, para asumir con valentía el mandato de ser pescadoras en el mar abierto del mundo actual.
Ser pescador en este tiempo es entrar al mar abierto, difícil, donde nos rebasa la tecnología, el consumo y la incertidumbre... Es necesario lanzar la red en este contexto, porque este es nuestro tiempo.
A través de esta guía, se marcaron tres claves para impulsar la cultura vocacional en el Instituto:
- Mirar el mar con los ojos de Dios: Soltar la ilusión del control, vencer los miedos y desprenderse de las ataduras que impiden conectar con las nuevas generaciones.
- Un encuentro encarnado: Ofrecer una presencia real libre de juicios, ejercer una escucha activa frente al ruido del mundo y actuar con la prisa del amor, como María.
- Acompañar procesos reales: Reconocer que la misión exige paciencia y sacrificio, pero que en el testimonio diario Dios hace germinar la respuesta en el corazón de niños, jóvenes y familias.
Operatividad y visión a futuro
Tras la Hora Santa Vocacional y un espacio de convivencia, la sesión tomó un carácter práctico. Bajo la guía de las Animadoras Vocacionales Generales, todas las hermanas analizaron la planificación sexenal de Pastoral Vocacional y la Operatividad para el presente año.
El encuentro concluyó invitando a las hermanas a aterrizar las propuestas a la realidad concreta de sus comunidades locales.
Con firme confianza en Dios, nuestro Instituto reafirma su compromiso de salir al encuentro de los jóvenes, renovar los procesos de discernimiento y ser faro de esperanza para quienes buscan responder al llamado del Señor.
